Cuando compramos un servidor NAS, solemos fijarnos en los Terabytes de espacio. Pero hay un dato que ignoramos y que define el ritmo de nuestra empresa: la velocidad de la red.
Para entenderlo sin tecnicismos: un archivo de video en alta definición o una carpeta pesada de diseño no son "Gigabytes", son minutos de trabajo perdidos frente a la pantalla. Dependiendo de tu infraestructura, el mismo archivo puede transferirse en lo que tardas en parpadear, o en lo que tardas en ir por un café.
La escala real: De 1 Gbps a 10 Gbps
Olvídate de los megabits por segundo. Vamos a medir la velocidad de la red en tiempo real tomando como ejemplo un proyecto promedio de diseño o video de 100 GB (el equivalente a unas 25,000 fotografías de alta resolución o un catálogo completo de productos).
Red Estándar (1 Gbps): Es la red que viene por defecto en la mayoría de las oficinas. Mover ese proyecto de 100 GB toma 15 minutos. Si un diseñador exporta tres de estos al día, pierde casi una hora mirando una barra de carga.
Red de Alta Velocidad (10 Gbps): Es el equivalente a abrir una autopista de diez carriles. El mismo proyecto de 100 GB se transfiere en solo 1 minuto y medio. El cuello de botella desaparece.
El mito del Link Aggregation (2 Gbps o 4 Gbps)
Muchos negocios creen que al sumar dos o cuatro cables de 1 Gbps (Link Aggregation) un solo usuario irá a la velocidad de 2 o 4 Gbps. Esto es falso.
El Link Aggregation no duplica la velocidad de un usuario; lo que hace es permitir que más usuarios corran a 1 Gbps al mismo tiempo sin estorbarse. Para un editor de video que trabaja solo, la velocidad seguirá siendo de 15 minutos por proyecto.
El verdadero problema: La saturación del NAS
¿Qué pasa cuando 10, 20 o 50 personas intentan acceder al mismo archivo o guardar información al mismo tiempo? La red del NAS se congestiona. Si el ancho de banda total es de 1 Gbps y hay 10 personas compitiendo por él, cada una recibe una fracción de velocidad, similar a un embotellamiento en hora pico.
Cuando la red del NAS se satura, el sistema no te avisa con un cartel de "red llena"; en su lugar, el sistema operativo empieza a fallar de formas que frustran a tu equipo:
Carpetas en blanco: Abres una ruta de red y tarda minutos en cargar o aparece completamente vacía, haciendo creer al usuario que los archivos se borraron.
Petición constante de credenciales: Las unidades mapeadas se desconectan intermitentemente debido a las micro-caídas por saturación, obligando a Windows o macOS a pedir usuario y contraseña una y otra vez.
Congelamiento de aplicaciones: Softwares de diseño, contabilidad o edición se quedan "No responde" porque el archivo que están leyendo desde el NAS dejó de transmitir datos por unos segundos.
La Solución Gedatek
Tener un NAS potente con una red lenta es como ponerle el motor de un tractor a un auto de carreras. Si tu equipo de trabajo experimenta estos síntomas, el problema no son tus discos duros, es el cableado y los switches que los conectan.
En Gedatek diagnosticamos la infraestructura de tu empresa para implementar arquitecturas de 10 Gbps, almacenamiento NVMe de baja latencia y configuraciones de red optimizadas para que la información se mueva a la velocidad que tu negocio exige.